Seaflex encargó una inspección a terceros en septiembre de 2018, que concluyó que el sistema seguía siendo totalmente funcional con las unidades originales, sin signos de desgaste en ningún punto. Cabe destacar que el mantenimiento durante estos 29 años ha sido mínimo. En dos ocasiones ha sido necesario que buzos modificaran ligeramente la posición del ancla, pero, aparte de eso, no ha sido necesario realizar ningún mantenimiento del sistema de amarre.
¿Vale la pena el precio? Creemos que sí.

